Aunque me crecieron lejosdemasiado y sin tardanza,
las reconoces como mías
siempre que las ves a distancia.
Tantas veces se doblaron
que conozco el sabor de mi tierra
nunca se han llevado bien
ni con el agua ni con las piedras.
Larguiruchas y egoístas,
pies no sienten mi calor
pobres muertos ni se enteran:
¡casi me los quemo al vapor!
Para bailar no les falta energía
las hago saltar todo el año,
pero que esto sea un secreto:
(se me duermen en el baño).
A pesar de todo me las quiero,
A pesar de todo me las quiero,
deambulantes torpes y frías
a paso largo, lento o veloz
van con mi melancolía.




